Reseñas

Información:

  • Nombre original:

    Guardianes de la Ciudadela: La misión de Rox

  • Autor:

    Laura Gallego

  • Editorial:

    Montena

  • Páginas:

    701

  • Calificación:

Guardianes de la Ciudadela: La Misión de Rox

Sinopsis

Rox ha partido a la región del oeste, devastada por los monstruos, en busca de una aldea perdida habitada por Guardianes. Mientras una riada de supervivientes acude a la Ciudadela en busca de un refugio seguro, tras sus muros florece un nuevo movimiento filosófico, la Senda del Manantial, cuyo líder predica el fin del mundo conocido… para bien o para mal. Xein, por su parte, ha sido enviado a la Última Frontera, el lugar desde donde los Guardianes defienden la civilización de la amenaza de los monstruos, y de donde pocos regresan con vida. Axlin se ha propuesto rescatarlo; mientras prepara su viaje, y al investigar sobre la Senda del Manantial con la ayuda de Dex, encuentra pistas que la conducen a una época anterior a la Ciudadela, donde podría hallarse el origen de la plaga de monstruos que asola su mundo. En esta última entrega de la trilogía Guardianes de la Ciudadela los destinos de los protagonistas se entrelazan una vez más, condicionados por secretos y revelaciones que pondrán en peligro los cimientos de su relación, pero que también podrían suponer la clave para salvar su mundo de la tiranía de los monstruos.

NOTA: Este reseña puede contener SPOILERS, así que si no lo has leído será mejor que no continúes.

Tercera entrega de los Guardianes de la Ciudadela por Laura Gallego, por fin tenemos el desenlace de esta historia, en donde los monstruos son la amenaza del mundo. ¿Podrá Axlin resolver todos los misterios que se ha encontrado a lo largo de su viaje?, ¿Cuál será el destino de Xein en la última frontera?, ¿Rox encontrará las respuestas que busca?, ¿Que otros secretos guardan los Guardianes de la Ciudadela?

La verdad es que no sé por donde comenzar, me ha gustado la trilogía, creo que la idea y el mundo que ha creado la autora es fantástico, y logras ponerte en los zapatos de los personajes, y hasta puedes llegar a sentir un poco del miedo que se tiene al verse amenazado por los monstruos que rondan el mundo.

En este libro vemos a un Xein que de alguna manera fue desterrado a la última frontera por haber descubierto el gran secreto de la Guardia. Al llegar y estar allá se da cuenta que la mayoría de los guardianes saben acerca de eso, y por eso mismo se les ve una gran decepción por llamarlo de alguna manera.

Xein pronto comprende que los guardianes a pesar de su naturaleza están dispuestos a morir defendiendo al mundo de la invasión de más monstruos, y no importa si pierden la vida a causa de esto, al final piensan ellos que es una forma de retribuir por lo que ellos son.

Aunque ya hemos conocido a varios monstruos a lo largo de esta trilogía, en este libro nos cuentan que existe una especie más de monstruos, los colosales, que son enormes como su nombre lo dice, y simplemente podrían matar y destruir todo con una sola pisada. El objetivo de los guardianes que se encuentran en la última frontera es repeler o evitar que los monstruos colosales salgan a donde podrían causar más daño de lo que los monstruos “normales” ya han hecho.

Por su parte Rox se encamina en la búsqueda del enclave perdido, en el cual según ella escuchó viven sólo guardianes, y del que ella podría ser originaria. A pesar de que salir a la región oeste es muy peligroso, ella tiene como objetivo ir y encontrar algunas respuestas, y quizá saber el motivo por el que Xein estaba tan preocupado. Afortunadamente para ella el viaje no lo hará sola, tendrá a su lado a un guardián de la división oro, que podría ser de gran ayuda, o ¿quizá no?.

En su investigación acerca del símbolo del manantial, Axlin se ha encontrado con un chico que podría saber acerca de este tema, pero que no esta dispuesto a compartir sus fuentes, pero a pesar de ello le da a Axlin una pista para saber que busca o donde hacerlo. Con ayuda de Dex, ellos podrían llegar a encontrar las respuestas para saber que era el manantial y donde podrían encontrarlo.

Rox encontró el enclave al cual fue a buscar, y se dio cuenta de que efectivamente estaba lleno de guardianes, todos de la división plata. Aunque ellos no habían crecido de esa manera, conservaban ciertas habilidades que los definen como tal. De igual forma confirmo que ella provenía de ese enclave, y de que tenía familia, pero esto sólo complicaría un poco más la misión que ella se había trazado, la de llevar a todos a la Ciudadela.

Pronto Rox descubrió que no sólo mujeres normales habitaban este enclave, si no que además rondaban en algún lugar uno de los monstruos innombrables, con lo cual terminó por convencerse de que los guardianes efectivamente eran hijos de dichos monstruos.

Al regresar Rox a la ciudadela se dispuso ir en busca Axlin, la única persona en la que podría confiar. Las dos querían más respuestas por lo que gracias a su investigación, Axlin tenía una misión más, la cual Rox tomo para ir. El lugar al que tenía que trasladarse era a la Fortaleza, un lugar custodiado por Guardianes, pero del que nadie sabía qué es lo que hacían ahí.

En la fortaleza Rox encontró a un anciano llamado Ruxus, quienes los monstruos innombrables tenían prisionero, pero ella no sabía el porque. Así que tomó una decisión de sacarlo de ahí y llevarlo hasta el enclave en donde se reuniría con Axlin después de que ella fuera por Xein.

Una vez todos reunidos se enteraron de lo importante que era Ruxus para todas las respuestas que ellos habían estado buscando. Además pudieron saber el origen de los monstruos, y conocieron un poco de la era cuando los monstruos no existían.

Con engaños de un monstruo innombrable todos viajaron hasta la ciudadela, para poder encontrar el primer bestiario, y el único capaz de poner fin a los monstruos que amenazaban la tierra. Por fin tenían una esperanza para acabar con la pesadilla que suponían cada uno de estos seres.

Sin que nadie lo anticipará se encontraron con que alguien más estaba de cierta manera manipulando todas las acciones de los monstruos innombrables. Los secretos salieron a la luz, y Axlin con sus amigos lograron recuperar el primer bestiario, y ahora sólo quedaba una misión más.

Opinión:

Xaeran que fue uno de los personajes que se introdujeron en este libro me pareció que no tuvo mucha relevancia, al final no contribuyó mucho a la historia, y si de alguna manera se hubiese eliminado sus participación la historia hubiese seguido de la misma forma.

Por su parte Ruxus era un personaje importante para la trama, aunque fue introducido en este libro, creo que se logró de una buena manera. Además nos fue contando un poco acerca de la historia antes de los monstruos. Me gusto los flashbacks que aparecen a lo largo del libro.

Lo único que me confundía de los Flashbacks eran la temporalidad, ya que sentía que contaban el inicio, luego otras más avanzado y luego retroceden. Claro entiendo que quizá era una forma de evitar dar algún dato importante antes de que fuese necesario.

En cuanto al “Villano” o a la persona que estaba manipulando a los monstruos, siento que me quedo a deber, ya que hubiese sido un poco más agradable que los protagonistas se sintieran amenazados por esta persona, pero no paso, sólo se descubrieron los planes, se le detuvo y murió así de fácil.

Llegando a las 500 páginas aproximadamente, mi emoción estaba subiendo cada vez más, esto por todas las cosas que se estaban descubriendo gracias a los Flashbacks, y una de las cosas que empecé a imaginar que podrían pasar era el viaje al manantial. Esa idea me ponía un poco nervioso por que implicaba que Axlin y los demás se encontraría en graves peligros, pero esto no paso, entiendo que al saber que la sangre de los monstruos innombrables era un repelente para los demás y quizá este viaje no tendría mucho caso.

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